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Cuota de ilusión

Siempre vuelvo a vos, o a tu recuerdo, o a la cuota de ilusión que guardo por las dudas en algún costado de mi cuerpo, escondida hasta de mi misma y de todas las razones por las cuales no debería hacerlo. Siempre vuelvo a vos, en ese ciclo vicioso vivo, y no sé si es que me acostumbré a esa repetición, o si no te encuentro por otro lado, y se bien que lo he intentado: A veces me resigno, y dejo de buscar, a veces salgo fuera, y vuelvo a fracasar. Debe de existir en alguna parte, alguien que me saque esa cuota de ilusión, pero sé que va a ser con llanto, y lo tuyo fue distinto, porque nunca me hiciste sufrir para volverte inolvidable. Sólo me hiciste desearte con una esperanza que sólo tenía cuando era niña y no creía en imposibles.  Debe ser así como la gente buena se hace un lugarcito en los demás, debe ser la huella que no necesitó ser herida lo que me sorprendió y cautivó de vos. Y yo siempre vuelvo, aunque el lugar ya esté vacío, nadie agota esa cuota de ilusión que te reservo...

Nuestras posibilidades💕

¿Es posible que todos estos sueños desemboquen en el vacío? ¿Es tal vez probable, que todo lo que tengo para decirte termine en suspiros de algún domingo por la tarde, y nunca sea dicho? ¿Es uno de nuestros finales, acaso, el hecho de que todo lo que siento el tiempo lo oxide, y nunca te enteres de nada, mientras mi ilusión muere conmigo? ¿Tengo que aceptar que la vida puede depararnos ese futuro, justo ahora que me tranquilizo a mí misma cuando te extraño, pensando en un reencuentro? ¿Puede el destino impedir que existamos y que todo lo que me pasa por dentro llegue a destinatario y deje al fin de volcarse en cartas que nunca envío? ¿Existe al menos un porcentaje de chances de que nuestras miradas jamás se vuelvan a cruzar, ni nuestras manos a tocar, y todo quede por siempre en nada?  Seguramente si, y me aterra la idea. Me asusta pensar que nuestra historia puede concluir sin ser contada, puede morir en escritos que jamás lees, en deseos al soplar las velas que nunca se cumplier...

Temporal

Temporal. Yo sé que siempre que por acá llovió, paró. Pero siempre paró momentáneamente, y siempre que la tormenta vuelve, es a causa de las mismas nubes, del mismo problema que jamás erradico: Solo cubro. Lo cubro como quién intenta ocultar el sol entre sus manos, y por un tiempo me siento orgullosa, pero sigue ahí, a solo tiempo de resurgir, cada vez más fuerte, como la humedad de las paredes, como alguna gotera en el techo, como el ruido insoportable del agua cayendo que te dice que no estaba superado: Sólo estaba escondido. Y siempre me molesta más, cual si alguien me gritara que es tiempo de terminar con todo lo que quiere terminar conmigo, de erradicar a esa vieja tristeza de raíz, porque es ella quién me destruye. E intento, nadie puede decir que no lo hago. Persevero y lucho contra mis propios fantasmas, pero a veces siento que es en vano, porque por acá siempre llueve, y para, y llueve otra vez. ¿Es en esta repetición que me tortura en donde tengo que vivir? ¿Es justo que ca...

Después

Esperemos a después. Esperemos a que la vida nos encuentre con otras historias, otros miedos, otras inseguridades, y con otra pasión. Esperemos a después, para animarnos, porque ahora no lo hacemos, y posponerlo todo es el gran karma de nuestra generación. Tengo tanto para decirte, si tan solo pudiera, pero suspendamos nuestras ganas de querer, porque ahora probablemente no es el momento correcto, porque ahora no sabemos dejar de ser cobardes, y la cobardía seduce por ser terreno seguro y por su facilidad de implementación. Es tan fácil esperar, esperemos a después, a que los sentimientos nos cambien y nos desencuentren, a que estemos en sintonías distintas, y quizás ya sea innecesario hacernos fuertes y valientes de una vez, porque ya no lo queramos como lo queríamos antes, cuando no lo hicimos. Pospongamosnos los sueños también, porque podrían llegar a ser heridas, y Dios sabe que no queremos más cicatrices, (aunque no atreverse también nos deje al fin y al cabo, marcas en la piel)....

Día de sol

Nos debemos un día de sol, yo sé que ese día va a haber sol. Vos me vas a decir que hiciste en mi ausencia, yo voy a quedarme admirándote y pensando en todas las vueltas que dimos y todas las vueltas que la vida nos dio, para dejarnos enfrente, otra vez. Vos me vas a hablar y yo me voy a reir de la ironía, voy a pensar en que al final éramos nosotros pero no era el momento, voy a agradecerle al tiempo por haber organizado nuestros destinos para que coincidamos, de nuevo, y me voy a acordar de ese junio en el que lejos tuyo escribi este texto. Nos debemos una charla, un café, una risa que terminé en besos, o unos besos que terminen en sonrisa, nos debemos una oportunidad, una casualidad que nos vuelva posibles, y dicen que hasta las lineas paralelas, se interceptan y cruzan en el infinito. Sé que ese día va a haber sol, vos vas a sonreirme, y yo voy a volver a creer en la suerte. Vamos a compartir un café, me vas a contar qué hiciste en mi ausencia, y yo te voy a contar que no exist...

Mundos distintos

Camila era de esas personas que te ladran, y si no te ladran te muerden. Siempre con la sinceridad como bandera, un ''Viví el momento'' tatuado en las costillas, y un paquete de puchos en el bolsillo del jean roto que le encantaba usar. Camila era impulsiva, un poco loca para algunos, demasiado intensa para otros, aunque a veces, entre nosotros, se daba cuenta que la mayor parte del tiempo contestaba mal. Quería cambiar el mundo, estudiaba derecho, quería dejar huella, hacerse su camino. Creía poco en el amor y mucho en el sexo casual. No necesitaba de un hombre cerca, se tenía a ella misma, a la literatura, a las pastillas del abuelo, los recitales, las birras en el bar. Se dormía a la madrugada, se despertaba tempranito para ir a laburar, se tomaba unos mates y salía corriendo para llegar tarde, como siempre. A la noche le encantaba disfrutar de unas copas de vino escuchando rock. Como ya les conté, se tenía a sí misma. ¿Qué más podía necesitar? Ahí es cuando en es...

Este mundo

Yo no sé de dónde saliste, pero de este mundo vos no sos. Y algún día me sucediste, y por más que intente no puedo dejar de pensar que sos milagro, porque no te encontré todavía en otro lado, porque no abundás. Yo creo que soy la que fui con vos, el resto sacó versiones mías más apagadas, pero con vos me sentí con brillo, y me gusta creer que esa es la persona que oculto detrás de todas estas capas, que mi esencia la despertaste vos, pero que definitivamente soy más de lo que me siento o me hicieron sentir otros desde hace ya bastante tiempo. Yo no sé por qué tuviste que ser, quizás suerte, quizás destino; pero sé que vos de este planeta no venís, estás acá de casualidad, por error, sin querer, y sos más puro que todo lo que te rodea, y daría todo lo que tengo por poder cuidar esa pureza. En cuanto a mí, también siento que desencajo, pero dónde yo veía a una persona muy frágil, vos viste a una demasiado buena, y donde yo veía una debilidad, vos viste sólo fortalezas. Es que ser como y...