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Inseguridad

Tu inseguridad va a hablar, va a hacerlo constantemente. Va a usar disfraces para que no la descubras, y lo va a lograr, de hecho pocas veces vas a darte cuenta que detrás de todos los pensamientos que asumís como certezas y verdades ineludibles e indiscutibles, está ella, rezando no ser encontrada. Y a veces lo logra ¿No? Y lo que dice te parece siempre indudable, y confundís tus propios miedos con tragedias futuras que te son ''inevitables'', sufriendo no tanto por lo que sucedió, sino por lo que ella te dice que sucede y que va a suceder, por lo que te dice que *nunca* vas a ser o va a pasar, o que *siempre* va a ser igual, por mucho que intentes. Tu inseguridad va a hablar, a veces, pero la mayor parte del tiempo y si no lográs controlarla, va a gritar, entre medio de todas las demás voces, va a pisar más fuerte que vos, te va a convencer de que tiene razón y de que lo que te dice es cierto, como si fuera la mejor vendedora, te va a ofrecer una ''realidad...

"Quizás"

Lleno mis escritos de "quizás", debe ser una de las palabras que más me gusta. Porque en el "quizás", en el "tal vez", todo es probable, el "quizás" está entre los sí que no podemos afirmar y los no que no queremos decir, entre el blanco y el negro. Y entre las millones de posibilidades infinitas en las que una situación puede desembocar a futuro, agregamos la que deseamos, en forma de "quizás". Fuiste todo este tiempo mi "quizás" favorito, el que me hacía sonreír cuando imaginaba reencuentros, cuando leía frases que hacían alusión al destino. Te dediqué mis "quizás" más cargados de esperanza, y todos tenían la ilusión de transformarse en certezas, en la única posibilidad de entre esas millones, que se hacía realidad. Y crecer es entender que ya no hay "quizás "entre nosotros, aunque de ese puente sostenía toda mi fé. Esa palabra, como puente que nos unía, era la que me decía que en algún escenario futuro ...

Mi cuerpo

Yo no amo a mi cuerpo, y no tengo que hacerlo. Dicen que del amor al odio hay un solo paso, y he visto a gente volverse loca en nombre del amor, cometer locuras en nombre del amor, ordenar sus prioridades de forma incorrecta en pos de amar. Yo no lo amo, y no quiero hacerlo. El amor es frágil, como cualquier sentimiento: Se evapora, se disipa, y eventualmente termina. ¿Qué se hace cuando termina el amor?, ¿Cuál es el peligro oculto detrás del mensaje que nos manda a ''enamorarnos de nuestro cuerpo, de nuestra forma, de nuestras curvas?, ¿Por qué razón deberíamos sentir algo tan fuerte por nuestra superficie, cómo el amor? ¿Por qué nos aconsejan adorarlo, cual si fuera nuestro altar, como si fuera nuestro templo? Yo no lo adoro, y hace mucho tiempo ese dejó de ser mi objetivo. Porque la pasión es intensa y efímera, pasajera, momentánea. Se propaga rápido como el fuego y diluye de pronto, como el hielo, y yo no busco desearlo con pasión, sino quererlo con cordura, respetarlo aunq...

Si nos conociéramos por primera vez

Te mostraría dónde duele antes de que toques heridas que siguen frescas, porque tal vez así no lo harías, te daría el doble de besos, me quedaría sin elogios por decir. No dudaría, ni sospecharía, ni discutiría, (hasta donde yo podía evitarlo, hasta donde me correspondía), intentaría disfrutarte más y pensarte menos, ¿Por qué me salía pensarte tanto?, valoraría mejor lo que teníamos, porque lo teníamos ¿No?, lo que ''todo el mundo'' busca. Trataría de dejarme llevar por la pasión, desconectaría mi costado racional que no me permitía vivirte con amor y sin miedos, aunque los miedos a veces nos protegen ¿No?, los miedos a veces se activan porque algo que vivimos nos hizo creer que -teníamos que- protegernos de ese lugar o de ese corazón. No te culparía por lo que sólo existía en mi mente, aunque sé que cada inseguridad fue consecuencia de cosas que vi y escuché, y que donde se siembra una duda sólo puede crecer desconfianza, ¿Por qué tuviste que sembrar una duda? Si no...

Dejar ser

Del ''dejar ir'' me quedo con el ''dejar ser', dejar que suceda, dejar de pensar, dejar de creer que necesitamos respuestas instantáneas en esta época de inmediatez, que nos da soluciones rápidas pero ineficientes. Estamos acostumbrados a no aguardar mucho por nada ni nadie, y queremos saber si aferrarnos o irnos, para no ''perder tiempo'', pero tal vez la respuesta esté entre medio, quizás los grises a veces sí están bien. No insistamos, ni tampoco cerremos la puerta con llave, no queramos decidir ahora lo que todavía no tiene que ser decidido, no queramos ponerle un punto final sólo porque no lo podemos tener ya y creemos que no fuimos criados para esperar: Esperemos. Pero no sentados. Esperemos sin vivir para la espera, sin cerrar el libro ni forjarlo a tener un final apresurado, que todavía no tiene que ser escrito. Esperemos, ¿Por qué creemos que tenemos que elegir ahora que va a pasar después? ¿Por qué queremos controlar inclusive lo qu...

Calladita te ves más bonita

En la generación de espejos coloridos, la oferta y la demanda hablan por sí solas. Lo que se consume es lo que se ve, la belleza es la raíz del éxito y la fama, tener algo para aportar se relaciona a un envase que venda, y lo más admirable en una persona es el producto, el físico en el que se presenta. Yo no quiero ser parte de esta generación, yo no quiero consumir ni comprar espejos coloridos que en el fondo no dicen nada, y tampoco quiero venderlos: Principalmente no quiero venderlos. Y es difícil mantenerse coherente en un mundo que te dice a los gritos que si no encajás en el estereotipo no tenés nada más que ofrecer, y lo observo en todas partes: Sobresalir es decorar la superficie, aunque por dentro no haya nada, ''calladita te ves más bonita'', ¿Que pasa si tengo mucho para decir? ¿Alguien lee o todos miran? ¿Podrían ser mis palabras, en esta generación en la que vivimos, lo que más se destaque de mi? ¿Podría llegar a lo masivo si lo que hay dentro es lo que qui...

Amar gris

Y me acuerdo de todos los motivos por los cuales decidí alejarme, y es que me gusta la gente que se arriesga. Nunca me gustaron los grises, y vos siempre fuiste gris. O flojito, o cobarde. Sentía como si estuviéramos varados constantemente porque vos eras el que estabas con las manos en el volante, conduciendo excesivamente despacio cuando el destino estaba realmente cerca, pero vos no pisabas el acelerador porque sabés amar gris, y yo escondía y apagaba mi rojo para así combinar con tu color y poder viajar con vos. Somos distintos, y así es como supongo que cada uno es feliz, pero por amarte dejé que me tiñeras, aunque mi esencia es roja, aunque así es como yo sé y quiero querer. Le puse excusas a tu gris, y entonces me dije constantemente que quizás tenías miedo, porque así somos los que sabemos querer rojo: No comprendemos los grises, no podemos aceptar que existen, no entendemos como alguien puede perderse de disfrutar lo que está sintiendo sin pensar en nada, ni como puede manejar...